viernes, 24 de agosto de 2018

Nelle Harper Lee (biografía).

Nelle Harper Lee.

La escritora estadounidense Nelle Harper Lee nació en Monroeville, Alabama, el 28 de abril de 1926. Un pequeño pueblo con apenas unos miles de habitantes que sirvió de inspiración para su novela Matar a un ruiseñor, que está basada de gran manera en su propia niñez. 

Lee vivía con sus padres y sus hermanas, de ellas Alice la más querida para ella. La autora se inspiró en su padre, Amasan Colleman Lee, para crear el personaje de Atticus Finch, y en ella misma para crear a Scoutt. En su infancia tuvo un único y gran amigo con el que compartió una relación un tanto conflictiva que duró hasta el día de su muerte, el escritor Truman Capote, que vivía unas casas más adelante en la misma calle y que inspiró al personaje de Dill 

Años más tarde ambos se mudaron a Nueva York, donde Truman comenzó su carrera como escritor y Nell trabajó durante un tiempo en el departamento de reservas de una compañía aérea, hasta que en 1958 publicó con la editorial J.B. Lippincott su novela Matar a un Ruiseñor, ganadora del Premio Pulitzer  al año siguiente. La novela supuso un gran éxito para la autora, que apenas publicó nada más a excepción de un puñado de pequeñas contribuciones posteriores en revistas como Vogue o McCall´s, rehuyendo de todo trato con la prensa.  

Cuando terminó de escribir Matar a un ruiseñor, Lee acompaño a Capote a Holcomb, Kansas, para ayudarlo en la investigación de su libro A sangre fríael cual sin sus aportaciones y descubrimientos acerca del caso real en el que está basada no se habría podido realizar, pero de las que no recibió ningún reconocimiento más por parte de su amigo que una dedicatoria en su libro. 

En 1962 Matar a un ruiseñor fue llevada al cine por el director Robert Mulligan, la cual obtuvo diez nominaciones a los premios Óscar y consiguió tres (al mejor actor, al mejor guión basado en material otro medio, y a la mejor dirección de arte)  . También fue elegida en 1999 como la mejor novela del siglo a través de una votación del Library Journal, y el 5 de noviembre del 2007 Nelle recibió la Medalla Presidencial de la Libertad de manos del presidente George W. Bush debido a los valores que transmite su obra. 

En julio del 2015 se publicó Ve y pon un centinela, novela escrita y situada antes de Matar a un ruiseñor y cuyo manuscrito había permanecido oculto durante más de cincuenta años, pero su publicación tuvo gran controversia ya que no sé acabó de esclarecer si fue consentida por la autora o no. 

Unos meses más tarde, el 19 de febrero del 2016, a sus 88 años, Nelle Harper Lee falleció mientras dormía a causa de un derrame cerebral en la residencia de ancianos en la que estaba interna, según informó su sobrino. Harper Lee nunca se casó ni tuvo hijos.

jueves, 23 de agosto de 2018

Matar a un ruiseñor (análisis).

Matar a un ruiseñor.

Matar a un ruiseñor es una novela publicada en 1959 por la escritora estadounidense Harper Lee, que ha sido ganadora de un Premio Pulitzer gracias a ella. La novela pertenece a los géneros de novela gótica sureña y Bildungsroman, y trata temas humanitarios como lo son la desigualdad racial ante la ley y la perdida de la inocencia, reflejando la sociedad estadounidense de los años treinta.

¿Porqué se la clasifica como novela gótica sureña y Bildungsroman?

La novela gótica sureña es un subgénero de la novela gótica principalmente desarrollado en los Estados Unidos de América, en el que aparecen elementos sobrenaturales o extraños para describir cuestiones sociales y la cultura del sur de los Estados Unidos. Un ejemplo de estos elementos en la novela Matar a un ruiseñor son la creencia en fuegos fatuos y en conjuros para evitar su mal por parte de Jem y Scout, y la «demonización» que tenían en un principio de su vecino, el señor Arthur Radley, y como esta mezcla de curiosidad y miedo hacia él se desarrolla durante toda la trama, aportando distintos puntos de vista hacia él dependiendo de la edad de los protagonistas y las opiniones de sus vecinos, además de utilizar el ejemplo de su autoconfinamiento en su propia casa para representar una sociedad injusta de la que no se puede escapar.

Matar a un ruiseñor también pertenece al género Bildungsroman o novela de educación si lo traducimos del alemán, ya que la temática de estas novelas es la evolución y el desarrollo físico, moral, psicológico y social de un personaje desde su infancia hasta su madurez, como podemos apreciar con Jem, con Dill y con Scout.

Resumen.

Matar a un ruiseñor de Harper Lee cuenta la infancia de dos hermanos que se enfrentan a la sociedad injusta y racial de los años treinta del sur de Estados Unidos, narrando como aprenden a convivir con ella y a afrontar la cruda realidad de su época.

La primera parte del libro, que está narrada en un principio por la protagonista años más tarde del final de la historia, comienza a introducirnos en el relato hablando sobre los comienzos de su familia en el condado de Maycomb, las costumbres de su gente y su historia familiar llegando hasta sus primeros recuerdos. A partir de entonces la historia ya tiene un desarrollo lineal hasta su final, cuando la protagonista tiene nueve años, por lo que el lector pude sentir como la acompaña a lo largo de toda esta etapa, y conoce como va evolucionando moral y psíquicamente.  

A medida que la historia va avanzando conoces más detalles de su día a día, de cómo Scout, la protagonistay su hermano Jem conocen a Dill, el que va a ser su mejor amigo cada vez que valla de visita a Maycomb, los juegos y representaciones teatrales que hacen sobre los libros que leen y la vida de su vecindario (en especial la de sus vecinos los Radley), los prejuicios que tienen sus vecinos sobre la población negra y la forma «poco femenina» de comportarse de la protagonista, los consejos que les da su padre y los valores que les inculca sin necesidad de castigar ni amenazar, solo haciendo que se pongan en la piel del otro y comprendan la situación. 

La trama principal de la historia comienza cuando el padre de ScouttAtticus, decide defender a un negro que ha sido acusado de violar y dar una paliza a una mujer blanca, y de como él y sus hijos deben de pasar por todo tipo de desprecios, insultos y amenazas por ello. Pero a pesar de que en el juicio se demostrase que el acusado era inocente y que la acusación no se podía mantener en pie, Tom Robinson, el acusado, fue injustamente condenado a prisión por un jurado popular hasta que se recurriera la sentencia, pero este al perder toda esperanza de ganar el juicio decidió intentar escapar de la prisión, resultando abatido a tiros por los guardias. Tras la vergüenza que pasó el padre de la chica supuestamente violada (Bob Ewel) en el juicio al poner en duda su palabra juró vengarse de Atticus, venganza que llevó a cabo la noche de Halloween, donde trató de matar a puñaladas a Jem y a Scout cuando volvían solos del festival que se había organizado en su instituto. Su venganza se habría visto cumplida si no hubiera sido gracias a el señor Arthur Raddley, que les salvó matando a Bob Ewel con su propio cuchillo y llevando a casa al herido Jem en brazos y a su hermana. 

Lee usó esta historia para demostrar la desigualdad racial que existía en la década de los años treinta en Estados Unidos, y de cómo no siempre en la vida real la inocencia y la justicia triunfan, describiendo a la perfección la hipocresía de una sociedad que dice ser justa cuando se rige por prejuicios y normas de conducta que la mayoría no cumple. 

Opinión personal.

Leer Matar a un ruiseñor para mí ha sido una gran experiencia, la considero una de las novelas que más me han emocionado y que más me han echo replantear el concepto moral que tengo sobre mi misma, sugestionándome cómo habría afrontado ciertas situaciones y cómo habría reaccionado ante ellas. De todos los personajes de esta novela se puede sacar una enseñanza moral, pero sin dudad uno de mis personajes favoritos y de los que más he aprendido es Atticus Finch, pues es el personaje más humilde, educado, leal y fiel a su código moral de la novela, no teme a la crítica de la sociedad por hacer lo que él considera correcto, y es un gran ejemplo de valentía y sabiduría ante la adversidad.

Si tuviera que poner alguna crítica a la novela diría que a mi parecer los pensamientos y acciones de Scout son demasiados maduros para su edad, ya que comprende el peso de lo que significa que su padre defienda ese caso y las consecuencias que puede tener para su familia.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Comparación de la película con el libro. Matar a un ruiseñor.

Diferencias entre el libro y la película.


Diferencias entre el libro y la película. Matar a un ruiseñor.

Matar a un ruiseñor es una historia que transcurre en la ciudad de Maycomb, Estados Unidos, a principios del siglo XX. En aquel entonces la población negra que allí vivía era conceptuada como el extracto social más bajo, ya que se dedicaba a los trabajos más duros del campo como la recogida del algodón o al cuidado de las casas de la población blanca. Esta población de color provenía históricamente de los esclavos que servían a las familias blancas que habían partido en el siglo XVII de Inglaterra hacia las colonias británicas del norte de América, por lo que además se les tenía considerados popularmente como una raza inferior y de menos confianza que la blanca. 
En la novela podemos encontrar multitud de escenas donde se ve representada esta desconfianza ante la raza negra y los pocos recursos económicos que esta poseía, pero entre ellas hay dos en concreto que me gustarían resaltar.La primera cronológicamente y que solo aparece en la novela, es cuando Calpurnia decide llevar a la iglesia de su raza (aquí vemos una clara diferenciación social al no querer mezclarse la raza blanca con ellos) a Jem y a Scout, iglesia en la que no poseen ningún libro de salmos por ser demasiado caro para ellos y que para mantenerla en pie deben de subvencionarla entre todos, además de que es bastante sencilla y austera. La segunda y creo que la más importante es el pensamiento general de que la raza de color no es de fiar y que son inferiores a la población blanca, ya que aparte de vivir en barrios separados ( el de los negros bastante lejos de la ciudad ya que era pasado el vertedero) y tener dos iglesias distintas, en el juicio de Tom Robinson la acusación principal fue la de que el testimonio de un blanco siempre vale más que el de un negro, escena que se ve muy bien representada en el discurso que da Atticus ante el jurado popular en la película. 

La adaptación cinematográfica da importancia desde un principio a la trama principal, que es el juicio de Tom Robinson, cosa que en el libro tarda nueve capítulos en presentar ya que comienza narrando el día a día de los Finch junto con algunos sucesos que ocurren en el barrio.  La película recrea de una forma bastante fidedigna el juicio, aunque cambian algunas cosas con respecto a la novela, como el echo de que el juez vaya a casa de Atticus a pedirle que defienda a Tom Robinson en lugar de hacerlo en el juzgado, que en la película Tom tenga los dos brazos aunque uno de ellos inutilizado y en el libro sea manco de la mano izquierda, o de que en lugar de ser un armario lo que le pide Mayella despedazar a Tom en la película sea una cómoda.

Tratado ya el tema principal de la historia, que es la injusticia racial representada con el juicio de Tom Robbinson, la película posee ciertos cambios respecto a la novela y bastantes sucesos omitidos. El libro indudablemente es una producción más completa que la película y su base, por lo que posee un a mayor riqueza de detalles que no se pueden plasmar en una película ya que duraría demasiado tiempo. Algunos de estos cambios son:

1. El echo de que a los pocos minutos de la película Jem pida a su padre que juegue al rugby con los metodistas, cosa que no ocurre hasta pasados unos capítulos en la novela, y en lugar de ser rugby el deporte a tratar es el fútbol.

2. El apodo por el que llaman a Charles Baker Harry es distinto, ya que en el libro es Dill pero en la película lo cambian por Tití. Otro cambio con respecto a este personaje es que en la película es presentado como el sobrino de la señorita Stephany en lugar de el de la señorita Rachel. Pero la forma de conocerle es la misma que sale descrita en la novela, exceptuando la entrada de Calpurnia a cambiar la camisa a Scout que sucede en la adaptación cinematográfica.

3. En la película el padre de Arthur Radley (al que solo llaman por su apodo Boo en la adaptación cinematográfica) sigue vivo, y es quien rellena con cemento el hueco del árbol en el que su hijo dejaba regalos a los hermanos Finch, además, el hermano de Arthur no es mencionado.

4. En el libro son Jem y Scout quienes cuentan la historia de la familia Radley a Dill, no su tía como ocurre en el film.

5. En la película es Jem quien encuentra todos los objetos que les dejaba Arthur Radley en el hueco del árbol exceptuando los muñecos tallados y la medalla, que los encuentra con su hermana, suceso que no ocurre así en el libro ya que son ambos hermanos los que los encuentran juntos.

6. En el libro Jem y Scout nunca hablan sobre su madre, ya que Jem se ponía muy triste cada vez que la recordaba.

7. En la película Jem y Scout aúpan a Dill para que pudiera ver a través de un cristal la primea vista del juicio, cosa que no ocurre en el libro ya que esa primera vista no sucedió.

8. Scout nunca va con vestido a la escuela, según lo describe Harper Lee solo lo hacía los domingos o en ocasiones especiales, y tampoco la señorita Maudison la va a visitar para verla en su primer día de clase según la novela.

9. En la novela Atticus nunca dejó que Jem ni Scoutt le acompañaran a casa de Helen, la esposa de Tom, y él solo lo hizo una vez en compañía de Calpurnia para darle la noticia de que su marido había fallecido.

10. En la película solo transcurren dos años desde que comienza en lugar de los tres que pasan en el libro.

11. Personajes como los hermanos de Atticus o varias vecinas no son presentadas en la adaptación cinematográfica al igual que varios sucesos tales como el incendio de la casa de la señorita Maudie o cuando Calpurnia llevó a Jem y a Scout a la iglesia de los negros, entre otros.

La película varía bastantes aspectos de la novela, pero a su vez respeta otros muchos otros que la convierten en una muy buena adaptación, como su comienzo citando unos párrafos del principio del libro que describen la vida en Maycomb, la escena en la que Jem, Scout y Dill se cuelan de noche en el jardín de los Radley y como Jem pierde sus pantalones (aunque en el libro no los recupera hasta la mañana siguiente), la pelea de Scoutt con Cecil Jacobs, y el cómo evitan que agredan a su padre cuando monta guardia en la puerta de la prisión donde está Tom, junto con el final que es casi idéntico al narrado en el libro exceptuando el hecho de que Scout solo pierde los zapatos en el instituto y que tras sufrir el intento de asesinato por parte de Bob Ewel su disfraz de jamón quedó destrozado.

A mi parecer la película es una adaptación maravillosa de la novela ya que se centra en el tema principal de la esta, respeta su estructura y la esencia y descripciones de los personajes, aunque varía en ciertos pequeños detalles, pero que en lineas generales es bastante fidedigna al libro en la que está basada.

martes, 21 de agosto de 2018

El magnetizador. E.T.A.Hoffmann (análisis).

El magnetizador. E.T.A.Hoffmann (análisis). 


                                                     . El Romanticismo.                                                            

El Romanticismo es una corriente de pensamiento surgida a finales del siglo XVIII en Alemania como una reacción contra el culto a la razón de la Ilustración. Esta época marcó su inicio cerca de 1820 y perduró hasta mediados del XIX, no obstante, después de 1850 ya no tiene sentido hablar de «épocas» enteras que abarquen el arte y la ciencia, ya que el Romanticismo fue la última «postura común» ante la vida en Europa.   
Los lemas que regían este nuevo movimiento fueron la exaltación de los sentimientos y la libertad creadora, junto con un gran sentimiento de nostalgia y añoranza hacia épocas pasadas, lemas completamente distintos al afán educativo sometido a la razón y basado en la imitación a los modelos clásicos grecolatinos del Neoclasicismo.  
En el fondo, el romanticismo no es más que un intento de salvar la brecha que parece haberse abierto entre el hombre y la realidad que le rodea. Los autores aspiran a recuperar la armonía perdida entre el ser humano y la creación, retratando en sus novelas al hombre moderno que busca afanosamente esa unidad perdida, un estado de paz y sintonía consigo mismo y con su medio. Los románticos son personas que no se integran en la sociedad industrial burguesa ya que la consideran aburrida, materialista y conservadora, mostrando rebeldía ante leyes y normas que no acaten su código moral. Son idealistas porque persiguen la belleza y la libertad absolutas, pero como no pueden conseguir sus ideales, se frustran, se vuelven pesimistas y se aíslan en su soledad interior o se evaden a épocas pasadas (Edad Media) en busca de los valores de lealtad, valentía y honestidad ausentes en su época, o en culturas lejanas (Oriente).  
Parece evidente que la seña de identidad del romanticismo es la nostalgia, y que el arte asume la tarea de paliar ese dolor. Los románticos no aspiran a conseguir obras «perfectas» como los neoclásicos, sometidas a las rígidas reglas de la razón, sino obras profundas, sugestivas, que conmuevan al lector o al espectador. El arte se ha convertido en un sinónimo de libertad, según escribió el poeta alemán Schiller: «la actividad del artista es un juego, y el hombre es solo libre cuando juega, porque entonces hace sus propias leyes», por lo que el artista busca la originalidad de sus obras a través de la inspiración lo que lo hace desde su propio punto de vista subjetivo, dando rienda suelta a la expresión de sentimientos desbordados y delirios de la fantasía. Se abre una puerta al conocimiento irracional mediante intuiciones y símbolos, donde lo feo, cruel, oscuro y monstruoso entra en el arte y se abre el camino para mitos góticos, románticos, del siglo XIX, como el jorobado de Notre-Dame, el fantasma de la ópera o Drácula.  
Ahora cada individuo tenía libertad creadora para dar su propia interpretación de la existencia. Los románticos aprovecharon esta libertad, convirtiéndola en un culto casi desenfrenado al «yo», lo cual también condujo a una revalorización del genio artístico y a considerar al autor como un creador, llegando a comparar al artista con Dios ya que el artista crea su propia realidad exactamente de la misma manera que Dios ha creado el mundo. Gracias a esta revalorización del «yo individual», se dio lugar a los movimientos nacionalistas que exaltaban los paisajes y costumbres de sus tierras. 
  

                                                      II. La Alemania de Hoffmann. 

Desde la Edad Media los territorios que comprenden la actual Alemania y gran parte de Europa estaban divididos en un conjunto de Estados independientes que estaban gobernados cada uno por su rey y por sus leyes, pero a su vez formaban parte del Sacro Imperio Románico Germánico, liderado por un emperador. A principios del siglo XIX, la actual Alemania estaba fraccionada en 36 estados e integrada en la Confederación Germánica, nuevo nombre que había obtenido el conjunto de Estados alemanes tras la abdicación del último emperador del Sacro Imperio. 

Mientras tanto, en Europa había surgido un nuevo imperio. Tras la Revolución francesa había llegado al poder del Consulado francés un joven general muy exitoso llamado Napoleón Bonaparte, que se hizo rápidamente con el poder gracias a un gran apoyo popular, siendo nombrado cónsul vitalicio. A partir de 1803, Napoleón inició la conquista de Europa y en 1804 se hizo coronar emperador por el Papa. La organización de un gran ejército y el uso de nuevas tácticas militares le permitieron derrotar a las monarquías europeas y conquistar casi en su totalidad a todos los Estados miembros de la Confederación alemana.  
Los ejércitos napoleónicos sometieron por la fuerza a las naciones ocupadas y colocaron en su trono a familiares de Napoleón o a generales de su ejército. Además de favorecer los intereses materiales de Francia (cobrar impuestos, hacer negocios, apropiarse de las riquezas, reclutar soldados...) por encima de la expansión de los ideales revolucionarios. Todo ello provocó el surgimiento de movimientos de resistencia a la invasión y despertó un fuerte sentimiento patriótico en España, Polonia, Alemania e Italia.  
La batalla de Waterloo fue un combate que tuvo lugar el 18 de junio de 1815 en las proximidades de Waterloo, una población de la actual Bélgica, entre el ejército francés y la Séptima Coalición, conformada por las tropas británicas, holandesas, alemanas y prusianas. Esta batalla fue el final definitivo de las guerras napoleónicas, ya que tras esta derrota Napoleón fue destituido de su título y exiliado fuera de Francia, a partir de lo cual el imperio formado decayó bajo la sublevación de los pueblos sometidos.  

                                                          IIIBiografía de E.T.A. Hoffman 

Ernst Theodor Wilhelhem Hoffmann (más tarde adoptó el tercer nombre de Amadeus en honor al compositor Wolfgang Amadeus Mozart) nació el 24 de enero de 1776 en Königsberg, la ciudad natal del filósofo Kant y uno de los focos más importantes del idealismo germano. Hoffmann era alemán, pero estaba emparentado con la nobleza polaca y húngara; su familia gozaba de buena reputación, aunque su padre, que fue un prestigioso jurista, tenía problemas con la bebida, y su madre, una dama respetable, vivía obsesionada con las apariencias. Tras la separación de sus padres en el mismo año de su nacimiento se crió con la familia de su madre, la cual tenía ciertos problemas de salud físicos y psíquicos.   
A los seis años entró a estudiar en la Burschule (escuela castillo) de Königsberg, donde conoció al que se iba a convertir en su mejor amigo, el escritor Theodor Gottlieb von Hipple. Y en 1790 comenzó a recibir clases de música y dibujo, pero pese a haber mostrado una precoz disposición para la pintura y la música, al ser hijo y sobrino de juristas Hoffmann se vio obligado por su familia a continuar la tradición, y entró a estudiar Derecho en la Universidad de Königsberg en 1792. Siete años más tarde y a falta de dos para terminar carrera y ser nombrado juez de la Audiencia territorial de Posen, se prometió su prima Minna Döffer, compromiso que rompió solo cuatro años más tarde para casarse con una joven polaca llamada Mischa 
 Hoffmann odiaba la vulgaridad, la hipocresía y la falta de sensibilidad artística de los de su clase, por lo que a la vez de trabajar como funcionario del Estado hizo carrera como caricaturista, compositor, escritor y director de teatro. En 1802 fue sancionado por sus caricaturas y trasladado a Polck, donde terminó su sanción dos años más tarde y se le conced un destino en Varsovia, lugar en el que obtuvo un puesto en el tribunal, y en el que nació se hija Cäzilia. Ese mismo año se replanteó su vida y retomó su vocación artística primeriza siendo director de una orquesta. 
En 1806 las tropas francesas ocuparon Varsovia y expulsaron a todos los funcionarios prusianos, por lo que Hoffmann y su familia se tuvieron que trasladar a Berlín, donde cayeron gravemente enfermos y su hija Cäzilia falleció. Un año más tarde su esposa y él se trasladaron a Bamberg, ciudad donde establecieron su residencia y donde Hoffmann comenzó a dar clases particulares de música. En 1809 se inició en la literatura con el cuento «El caballero Gluck». 
Cuatro años más tarde se mudó a la ciudad de Dresde, ocupada por las tropas napoleónicas, y donde se libró una sangrienta batalla entre las tropas francesas y los aliados que dejó un balance de veinticinco mil víctimas. Personalmente, el autor atravesó por un momento muy difícil: acababa de perder su puesto de director musical en el Teatro de Bamberg y había tenido que abandonar la ciudad después de enamorarse de una de sus alumnas de canto, Julia Marc, y enfrentarse con el prometido de esta en una violenta escena de celos que provocó un gran escándalo. 
En 1814 perdió su trabajo en Leipzig y se trasladó a Berlín, sin trabajo y con los bolsillos vacíos, se encerró en su casa y se entregó a una actividad frenética. Escribió su obra Ondina, y su primera colección de cuentos titulada Fantasías a la manera de Callotdibujó viñetas y caricaturas, y en poco tiempo encontró trabajo en el Tribunal Supremo de Berlín. En los dos años siguientes publicó dos obras más: Los elixires del diablo y el segundo tomo de Fantasías a la manera de Callot, una colección de cuentos que le costó duros enfrentamientos con su editor 
Tres años más tarde ca enfermo debido a una dolencia neurológica que hizo temer por su vida junto con la disentería, enfermedad que contrajo debido a la mala alimentación y a las epidemias aparejadas a la guerra. Hoffmann se recuperó y, una vez que los combates cesaron fue contratado como miembro de una comisión encargada de juzgar asociaciones peligrosas por delitos de alta traición.  
Tras el éxito de su novela Los elixires del diablo, y esclavo de su excesiva sensibilidad, se entregó los siguientes dos años en la creación de sus últimos cuentos: Los hermanos de san Serapión, y la novela Opiniones del gato Murr. Pero debido a este éxito se entregó a una vida desordenada que acabó destruyendo su salud (enfermó de alcoholismo y sífilis) y lo acercó a la locura, aunque siguió ejerciendo su cargo como jurista hasta su muerte y su producción literaria no se vio afectada por ello. Es más, atacado por la parálisis el año de su muerte,1822, dictó sus últimas obras a su secretario y a su esposa. Hoffmann falleció el 25 de junio de ese mismo año, antes de morir pudo ver publicada la que sería su penúltima última obra: Maese pulga, por la cual se le abrió un expediente. Un año después de su fallecimiento su esposa publicó su último trabajo, Novelas cortas musicales. 


                                                                     IV. El magnetizador. 

Hoffmann escribe El magnetizador entre los meses de mayo y agosto de 1813, época en la cual las tropas francesas habían ocupado Alemania, y por consecuente la ciudad donde él vivía, Dresde, lugar donde se libró una sangrienta batalla entre las tropas invasoras y los aliados de Alemania que dejó un altísimo número de víctimas. La visión de los cadáveres mutilados y ensangrentados le impresionó en sobre manera al pasear por el campo de batalla, y muchas de estas grotescas experiencias están presentes en El magnetizador, un intento de comprender las fuerzas oscuras que subyugan al ser humano y lo conducen al mal, a la destrucción y a la muerte. 
El autor pertenece a una generación que está marcada por la opinión que Rousseau, un pensador clave de la Ilustración del cual emergieron valores que darán paso al Romanticismo: él da primicia al sentimiento natural y no a la razón ilustrada. Rousseau pensaba que el hombre es bueno por naturaleza, pero que actúa forzado por la sociedad que le corrompe, que consiga alcanzar la excelencia o que sus virtudes queden frustradas solo depende de la educación que haya tenido. En este sentido el mal se veía como resultado del medio social «mal metafísico», de la situación política «mal moral», o de la enfermedad individual «mal físico». 
 En el relato, la maldad procede de un ámbito ajeno al ser humano. Alban, el magnetizador (que puede estar inspirado en la figura de Napoleón debido a la influencia que ejerce en la voluntad de las personas y la facilidad de palabra que tiene), ha aprendido a curar sirviéndose de una barra de vidrio o metal imantado, pero aprovecha su poder para ir más allá, induciendo al paciente en un estado de sonambulismo en el que puede influir sobre su voluntad. Lo que tanto paciente como doctor desconocen es que quien tiene el control de la situación en última instancia es el propio poder, un poder maligno que se filtra en los sueños y que actúa en la vida organizando los acontecimientos siguiendo un plan propio. 
A lo largo del cuento y en distintas ocasiones se repite el refrán alemán «los sueños son espuma», frase con la que comienza el cuento y la cual iba a ser título de El magnetizador. Este refrán puede es interpretado de distintas formas dependiendo del personaje que hable, las cuales explicaré posteriormente. 
Según la opinión de Hoffmann los sueños constituyen una parte fundamental de nuestro ser que pertenece al más allá, a la vida espiritual, pero que también conforma parte de nuestra propia realidad a la que no podemos mirar sólo desde un punto racional. Como el filósofo alemán Kant, Hoffman nos invita a reflexionar sobre la realidad, ya que lo que nosotros podemos percibir en el mundo terrenal a través de los sentidos no tiene por qué ser tal y como es la realidad, nuestra percepción no tiene por qué ser idéntica a lo que percibimos. Por ello la realidad no se compone solamente de la materia y de la idea racional que nos podamos hacer de ella, la realidad surge de la relación que establecemos entre lo que nos rodea, es lo que hacemos y lo que pensamos y lo que hacen y piensan los demás, junto con todas aquellas posibilidades y variables de cambio que surgen a cada instante sobre el espacio y el tiempo, algo imposible de calcular. 

Análisis de la obra: 

Primera parte: Los sueños son espuma. 
Los protagonistas del cuento son una familia de la nobleza alemana que está pasando una agradable velada en el salón de su casa. De alguna manera, la conversación que mantienen deriva hacia el valor y la influencia de los sueños en la vida cotidiana, y a partir de las experiencias que relata cada uno de ellos el ambiente de la reunión se vuelve cada vez más curioso. 
Ottmar, el hijo del barón, opina que los sueños nos abren a una vida superior en la que el espíritu viaja al mundo de donde procede, en el que no existe el espacio ni el tiempo. Y que en relación con el leitmotiv de la obra (el refrán «los sueños son espuma»), es el espíritu del ser humano el que se suelta de las ataduras terrenales (simbolizando por la espuma que asciende por una copa de champán hasta llegar a tomar contacto con el aire) y que entra en el más allá. 
Por el contrario, el barón opina que los sueños son peligrosos y todos ellos negativos, y discute con su hijo al advertirle que no conviene desvelar lo que la naturaleza oculta sabiamente del ser humano. Considera que indagar sobre la pertenencia del ser humano al mundo espiritual, y por ende al mundo de los sueños es una insensatez que le puede salir cara. Para apoyar su argumento cuenta la historia de un superior que tuvo en la Academia de caballería que se comportaba de forma demencial en ciertas ocasiones y al cual encontraron muerto en extrañas circunstancias, el recuerdo de ese hombre le persiguió durante toda su vida y en sueños le atormentaba 
Franz Bickert, un pintor amigo de la familia aporta un nuevo punto de vista a la conversación defendiendo que los sueños son un reflejo de la vida terrenal, y alega que nadie ha soñado jamás algo que no esté en la naturaleza. Concluyendo que es el propio ser humano quien prepara sus sueños inconscientemente, y que él mismo lo logra hacer multitud de veces pensando antes de dormir con lo que quiere soñar. 
Tanto el barón como Bickert opinan que los sueños son ilusiones tan fugaces e inconsistentes como la espuma. Pero Ottmar defiende su postura reflexionando sobre el magnetismo y su poder sobre el espíritu humano, recurriendo al ejemplo de su amigo Alban y de un compañero de este de la universidad: la historia narra como el amigo del Alban recupera a su amada que había sido seducida por un oficial italiano mediante el magnetismo, la muchacha estaba totalmente trastornada por oscuros sueños en los que el oficial, que había marchado a la guerra, fallecía entre terribles sufrimientos, su dolor era tal que ya no recordaba a su prometido, y este la pudo curar evocando recuerdos suyos en sueños. 
Al terminar el relato Maria, hermana de Ottmar, se desvaneció hasta el punto que parecía haber fallecido. En ese momento Alban (que había ido a pasar unos días en compañía de Ottmar) apareció en el salón y logró reanimarla ante la mirada reprobatoria del barón y de Bickert, que no confiaban en él, y que para el barón compartía un enorme parecido con su instructor fallecido. 
Segunda parte: Carta de Maria a Adelgunde/Fragmento de la carta de Alban a Theobald  
En la primera parte de este fragmento del libro, que es la carta que escribe Maria a la hermana de su prometido, el conde Hypolit, podemos observar como ella describe a Alban como un hombre por el que siente una profunda admiración y al que tiene casi divinizado definiéndolo como un ángel, ya que él es quien la curó de la supuesta enfermedad neurótica que padecía. En la carta además la confía en que desde que Alban la ha curado siente qué él es su amo y maestro, que él conoce todos sus sentimientos y pensamientos, por lo que solo puede pensar en Hypolit a través de él. Aunque reconoce que hubo un momento en el que sintió que a Alban le enfurecía que pensara en su prometido, pero le excusa diciendo que sólo fue una impresión errónea que tuvo sobre su bondad. Gracias a esta carta el lector conoce que Hypolit es un coronel del ejército que ha marchado a la guerra. 
A continuación del fragmento anteriormente mencionado se presenta al lector una parte de una carta escrita por Alban a su amigo Theobald, en la que reflexiona el poder que concede el magnetismo y cómo gracias a su facilidad de palabra logró utilizar a Ottman para conseguir sus objetivos (al que considera un hombre inferior a él por desconocer los poderes que ofrece el satanismo) y cómo logró crear una relación espiritual entre María y él. En el escrito narra a su amigo con todo lujo de detalles como hipnotizó a Maria para que tuviese esas crisis neuróticas con el fin de conseguir quedar ante ella como su salvador, ya que nadie había logrado sanarla, y cómo intentó apartarla de su prometido repitiendo la acción de Theobald con el oficial que sedujo a su novia. Añadiendo que él había creado entre Maria y él un vínculo que si ella rompía para irse con su prometido la mataría. 

Tercera parte: El castillo solitario/ Del diario de Bickert 
El capítulo del castillo solitario es narrado por una persona ajena a la familia años más tarde de la segunda parte del libro, en él el narrador cuenta como llega a la localidad donde vivían los protagonistas y asiste al entierro de Bickert, que había vivido sólo los tres últimos años en el castillo tras la muerte de todos los miembros de la familia del barón. Al entrar acastillo por ser el apoderado del actual propietario de la residencia, el baron F, observa que el pintor había pintado toda la planta superior del castillo en estilo gótico, y que en ella se repetía muchas veces una horrible figura del diablo espiando a una muchacha (en representación de Alban y Maria). Otra cosa que llamó la atención de nuestro nuevo narrador fue el encontrar en el estudio de Bickert dos cartas (la carta de Maria a Adelgunde y la carta de Alban a Theobald) junto con una especie de diario que contaba cómo pereció la familia del barón. 
En la última parte del libro, el capítulo titulado Del diario de Bickertse descubre el desenlace del cuento. En este fragmento son narrados los últimos días de la familia desde la perspectiva del pintor, donde cuenta una serie de sucesos que llevan a la muerte de la familia del barón. El texto comienza narrando la alegría que siente Bickert por la recuperación de Maria y el remordimiento por haber pensado que Alban era un demonio, pero esta dicha se rompe al describir cómo vio junto a su amigo el barón que una noche antes de la boda de Maria con Hypolit salir a Alban de la habitación de la muchacha. Este suceso le llenó de intranquilidad y malos presentimientos que se vieron cumplidos a la mañana siguiente al ver que Maria calló muerta ante al altar cuando se iba a unir con Hypolit. Tras este suceso todas las culpas recayeron justamente sobre Alban, que se batió en duelo con Hypolit que acabó muerto. La noche del nueve de septiembre el barón y su hijo fallecieron, por lo que se acabó el legado de esa familia destruida por el mal.