lunes, 28 de octubre de 2019

Romancero viejo

La derrota de Don Rodrigo


Las huestes de don Rodrigo    desmayaban y huían 16A
cuando en la octava batalla    sus enemigos vencían16A
Rodrigo deja sus tiendas    y del real se salía; 16A
solo va el desventurado,    sin ninguna compañía, 16A
el caballo de cansado,     ya moverse no podía; 16A
camina por donde quiere,    que no le estorba la vía16A
El rey va tan desmayado     que sentido no tenía; 16A
muerto va de sed y hambre,     de verle era gran mancilla; 16A
iba tan tinto de sangre     que una brasa parecía16A
Las armas lleva abolladas,     que eran de gran pedrería, 16A
la espada lleva hecha sierra,     de los golpes que tenía, 16A
el almete de abollado,     en la cabeza se hundía; 16A
la cara llevaba hinchada,     del trabajo que sufría16A
Subióse encima de un cerro,     el más alto que veía. 16A
Desde allí mira su gente,     cómo iba de vencida; 16A
de allí mira sus banderas     y estandartes que tenía16A
cómo están todos pisados     que la tierra los cubría16A
mira por los capitanes,     que ninguno aparecía16A
mira el campo tinto en sangre,     la cual arroyos corría16A
Él, triste de ver aquesto,     gran mancilla en sí tenía16A
llorando de los sus ojos,     desta manera decía16A
-"Ayer era rey de España,     hoy no lo soy de una villa16A
ayer villas y castillos,     hoy ninguno poseía; 16A
ayer tenía criados     y gente que me servía16A
hoy no tengo ni una almena     que pueda decir que es mía16A
¡Desdichada fue la hora,     desdichado fue aquel día 16A
en que nací y heredé     la tan grande señoría16A
pues lo había de perder     todo junto y en un día16A
¡Oh muerte!, ¿por qué no vienes     y llevas esta alma mía 16A
de aqueste cuerpo mezquino,     pues se te agradecería?" 16A

Las huestes de don Rodrigo 8-
desmayaban y huían 8a
cuando en la octava batalla 8-
sus enemigos vencían. 8a
Rodrigo deja sus tiendas 8-
y del real se salía; 8a
solo va el desventurado, 8-
sin ninguna compañía, 8a
el caballo de cansado, 8-
ya moverse no podía; 8a
camina por donde quiere, 8-
que no le estorba la vía. 8a
El rey va tan desmayado 8-
que sentido no tenía; 8a
muerto va de sed y hambre, 8-
de verle era gran mancilla; 8a
iba tan tinto de sangre 8-
que una brasa parecía. 8a
Las armas lleva abolladas, 8-
que eran de gran pedrería, 8a
la espada lleva hecha sierra, 8-
de los golpes que tenía, 8a
el almete de abollado, 8-
en la cabeza se hundía; 8a
la cara llevaba hinchada, 8-
del trabajo que sufría. 8a
Subióse encima de un cerro, 8-
el más alto que veía. 8a
Desde allí mira su gente, 8-
cómo iba de vencida; 8a
de allí mira sus banderas 8-
y estandartes que tenía, 8a
cómo están todos pisados 8-
que la tierra los cubría; 8a
mira por los capitanes, 8-
que ninguno aparecía; 8a
mira el campo tinto en sangre, 8-
la cual arroyos corría. 8a
Él, triste de ver aquesto, 8-
gran mancilla en sí tenía; 8a
llorando de los sus ojos, 8-
desta manera decía: 8a
-"Ayer era rey de España, 8-
hoy no lo soy de una villa; 8a
ayer villas y castillos, 8-
hoy ninguno poseía; 8a
ayer tenía criados 8-
y gente que me servía, 8a
hoy no tengo ni una almena 8-
que pueda decir que es mía. 8a
¡Desdichada fue la hora, 8-
desdichado fue aquel día 8a
en que nací y heredé 8-
la tan grande señoría, 8a
pues lo había de perder 8-
todo junto y en un día! 8a
¡Oh muerte!, ¿por qué no vienes 8-
y llevas esta alma mía 8a
de aqueste cuerpo mezquino, 8-
pues se te agradecería?" 8a

El conde Olinos

Madrugaba el conde Olinos,     mañanita de San Juan, 16A
a dar agua a su caballo     a las orillas del mar16A
Mientras el caballo bebe     canta un hermoso cantar: 16A
la aves que iban volando    se paraban a escuchar; 16A
caminante que camina    detiene su caminar; 16A
navegante que navega    la nave vuelve hacia allá. 16A
Desde la torre más alta    la reina le oyó cantar: 16A
-Mira hija como canta    la sirenita del mar. 16A
-No es la sirenita, madre,    que esa no tiene cantar; 16A
es la voz del conde Olinos,    que por mí penado está. 16A
-Si por tus amores pena    yo le mandaré matar, 16A
que para casar contigo     le hace falta sangre real. 16A
-¡No le mande matar, madre;     no le mande usted matar, 16A
que si mata al conde Olinos     juntos nos ha de enterrar! 16A
-¡Que lo maten a lanzadas     y echen su cuerpo a la mar! 16A
El murió a la media noche;    ella a los gallos cantar. 16A
A ella, como hija de reyes,     la entierran en el altar, 16A
y a él, como hijo de condes     unos pasos más atrás. 16A
De ella nace un rosal blanco;     de él, un espino albar. 16A
Crece el uno, crece el otro,     los dos se van a juntar. 16A
La reina llena de envidia,     ambos los mandó cortar, 16A
el galán que los cortaba     no cesaba de llorar. 16A
De ella naciera una garza;    de él, un fuerte gavilán. 16A
Juntos vuelan por el cielo,    juntos vuelan a la par. 16A


Madrugaba el conde Olinos, 8-
 mañanita de San Juan, 8a
a dar agua a su caballo 8-
 a las orillas del mar8a
Mientras el caballo bebe 8-
 canta un hermoso cantar8a
la aves que iban volando 8-
 se paraban a escuchar8a
caminante que camina 8-
 detiene su caminar8a
navegante que navega 8-
 la nave vuelve hacia allá8a
Desde la torre más alta 8-
 la reina le oyó cantar8a
-Mira hija como canta 8-
 la sirenita del mar. 8a
-No es la sirenita, madre, 8-
 que esa no tiene cantar8a
es la voz del conde Olinos, 8-
 que por mí penado está8a
-Si por tus amores pena 8-
 yo le mandaré matar8a
que para casar contigo 8-
 le hace falta sangre real8a
-¡No le mande matar, madre; 8-
 no le mande usted matar8a
que si mata al conde Olinos 8-
 juntos nos ha de enterrar8a
-¡Que lo maten a lanzadas 8-
 y echen su cuerpo a la mar8a
El murió a la media noche; 8-
ella a los gallos cantar8a
A ella, como hija de reyes, 8-
la entierran en el altar8a
y a él, como hijo de condes 8-
 unos pasos más atrás8a
De ella nace un rosal blanco; 8-
 de él, un espino albar8a
Crece el uno, crece el otro, 8-
 los dos se van a juntar8a
La reina llena de envidia, 8-
 ambos los mandó cortar8a
el galán que los cortaba 8-
 no cesaba de llorar8a
De ella naciera una garza; 8-
 de él, un fuerte gavilán8a
Juntos vuelan por el cielo, 8-
 juntos vuelan a la par8a

Romance de Abenámar

Abenámar, Abenámar,  8-
 moro de la morería, 8a
el día que tú naciste 
8-
 grandes señales había 8a
Estaba la mar en calma, 
8-
 la luna estaba crecida 8a
moro que en tal signo nace 
8-
no debe decir mentira 8a
Allí respondiera el moro, 8-
bien oiréis lo que diría 8a
—Yo te lo diré, señor, 8-
 aunque me cueste la vida 8a
porque soy hijo de un moro 
8-
 y una cristiana cautiva 8a
siendo yo niño y muchacho 
8-
 mi madre me lo decía  8a
que mentira no dijese, 
8-
 que era grande villanía 8a
por tanto, pregunta, rey, 
8-
 que la verdad te diría. 8a
—Yo te agradezco, Abenámar, 8-
aquesa tu cortesía. 8a
¿Qué castillos son aquéllos?   
8-
 ¡Altos son y relucían! 8a
El Alhambra era, señor,   8-
 y la otra la mezquita, 8a
los otros los Alixares,   8-
 labrados a maravilla. 8a
El moro que los labraba   
8-
 cien doblas ganaba al día, 8a
y el día que no los labra,   
8-
 otras tantas se perdía. 8a
El otro es Generalife,   
8-
 huerta que par no tenía; 8a
el otro Torres Bermejas
8-  
 castillo de gran valía. 8a
Allí habló el rey don Juan,  
8-
 bien oiréis lo que decía: 8a
Si tú quisieses, Granada,  
8-
  contigo me casaría; 8a
daréte en arras y dote  
8-
  a Córdoba y a Sevilla. 8a
Casada soy, rey don Juan,   
8-
 casada soy, que no viuda; 8a
el moro que a mí me tiene 
8-
 muy grande bien me quería. 8a
Anónimo

lunes, 25 de febrero de 2019

La noche que nunca acaba (análisis).

La noche que nunca acaba (análisis).

 La noche que nunca acaba o Dayligth Saving (Horario de verano) según su título original, es una novela de misterio juvenil escrita por Edward Hogan, un joven escritor británico de treinta y nueve años de edad que ya se ha ganado renombre en la literatura británica. Ganador del Premio Elliott Desmond en 2009  por su primera novela, Blackmoor, y nominado a varios premios por sus otras tres novelas publicadas, trabaja actualmente en la universidad de Londres como docente para personas con problemas metales.

La noche que nunca acaba es una novela de suspense juvenil con toques de amor y amistad que se desarrolla en un trasfondo sobrenatural. Esta obra narra la aventura que vive Daniel, un adolescente con problemas emocionales y con algo de sobrepeso, en el complejo vacacional Mundo Ocio. Allí conocerá a Lexi, una misteriosa chica que le ayudará a superar sus conflictos interiores y le devolverá la confianza en sí mismo.
Edward Hogan demuestra en su novela debut en la literatura juvenil que es posible escribir una buena trama con tintes sobrenaturales para todos los públicos. Su estilo podría recordar a muchos al de Stephen King en sus comienzos, entre otras cosas por la caracterización de los personajes y el entorno creado: Daniel, un chico marginado por sus compañeros con un gran conflicto interior que le hace sentirse culpable, y Lexi, una chica extraña e igual de marginada que él, pero de un modo distinto. Son personajes que bien podrían sido creados por la maravillosa mente de King, pero que gracias a la visión que nos da Hogan de ellos pierden toda su oscuridad para adquirir un carácter más amable e incluso entrañable para el lector. Se podría decir que el entorno también es muy típico del maestro del terror, la acción se desarrolla en un parque lúdico típicamente americano, pero lo que hace verdaderamente rompedora a esta novela es como el autor consigue incorporar a la trama temas de actualidad como lo son la violencia de género, las adicciones, el bullying y los problemas emocionales de un adolescente, para que su obra resulte hasta didáctica y un gran ejemplo de superación personal.

Hogan introduce al lector en la vida de Daniel a través de sus pensamientos. La novela en su totalidad está narrada en primera persona por su protagonista, el cual da un toque humorístico y satírico a las descripciones. Estas te ayudan a imaginar con gran exactitud su entorno, ya que sabes que siente y escucha Daniel en todo momento, pero sin llegar a resultar largas y pesadas. Es una obra con un ritmo narrativo constante que no se ralentiza en ningún momento, el entorno y los sentimientos de su protagonista están en incesante cambio, lo que consigue que el lector se enganche y siga con ganas de seguir leyendo más. Los diálogos son una parte fundamental de la historia, ya que en ellos se puede observar el tipo de relaciones que mantienen unos personajes con otros y cómo van madurando psicológicamente. Y en cuanto a su estructura y tiempo interno, es una novela un tanto curiosa, ya que el presente, el pasado y el futuro confluyen juntos como si se tratase de un bucle, de un círculo en el que todo se repite de una forma u otra.

Estilo, significado y carga simbólica.

Si a una persona la repiten una y otra vez que está loca se lo acaba creyendo, si la dicen que es un inútil, si se ríen de ella por tener sobre peso y la maltratan e insultan diariamente se acaba hundiendo. Y si a eso lo sumamos que se sienta culpable por la separación de sus padres, y que no posee a ningún amigo ni familiar como punto de apoyo emocional, tenemos el conflicto interior perfecto para desatar el caos en la vida de cualquiera.

Ese es el caso de Daniel, un adolescente cuya vida es un infierno. Sus compañeros de clase le hace bullying, su familia está rota y los psicólogos del instituto le clasifican como un peligro tanto para él como para los demás. No es un chico que destaque en nada, odia el deporte, no tiene seguridad en si mismo y no tiene una buena relación con sus padres ni con nadie de su entorno. Pero a su manera es un personaje bello. Daniel es un chico que tiene una sensibilidad especial, capaz de perseverar cuando algo le importa y dar todo su cariño a las persona que estén dispuesta a estar a su lado pese a sus defectos.

La noche que nunca acaba es una novela que habla de superación personal, pero también de superar el sentimiento de culpa, ese remordimiento que persigue a los personajes y que los condena a repetir una y otra vez los mismos errores para autocastigarse. Tanto Daniel como Lexi tienen el peso de la culpa en su cabeza, por lo que ambos repiten, cada uno a su manera, el acto del que se sienten culpables. Pero gracias a la ayuda que se ofrecen mutuamente, consiguen sacarse de estos círculos viciosos que no hacían más que destruirles cada vez más y más. Ambos se hicieron comprender mutuamente que los errores por los que se autocastigaban en realidad no habían sido culpa suya, los dos habían sido víctimas de un destino cruel que les había llevado a realizar acciones que no desearían haber realizado. 
Lexi consigue que Daniel vuelva a creer en sí mismo, le ayuda a desinhibirse de la realidad encontrando una actividad que le relaje y se le de bien: la natación, y logra que se de cuenta de que los demás opinen sobre él no tiene porque ser cierto. A pesar de que su amistad sólo durase una semana, ella se convirtió desde el primer momento en su apoyo emocional, y le ayudó a superar la separación de sus padres y a mejorar su relación con ellos. En especial la relación que mantenía con su padre, ya que esta era un poco tensa debido a las borracheras que se cogía  diariamente y la falta de cariño y comunicación que tenía con Daniel, sumándole el echo de que eligió como lugar de vacaciones un sitio que su hijo odiaba al sentirse acomplejado por su cuerpo; al final de la novela esta relación se convirtió en una basada en la confianza y el cariño tras que padre e hijo superasen la separación.
Daniel a su vez también ayudó a Lexi. La hizo ver que hay personas por las que merece luchar en la vida sin importar las consecuencias, no todas las personas tienen porqué ser malas ni todos los hombres tienen porque querer acosar o violar a una mujer. Siempre hay gente buena dispuesta ha ayudar a los demás, aunque puede que ellas mismas estén tan rotas que esto no se vea a simple vista.

Otro tema a destacar dentro de la novela es el tiempo, el cual está presente durante toda la trama y es uno de los factores más importantes en ella, siendo tratado casi como otro personaje. El tiempo se ve representado varias veces con la metáfora de un círculo que no deja de repetirse, en el que presente, pasado y futuro se mezclan. Este concepto se ve varias veces fusionado con el sentimiento de culpa que cargan sobre sus espalda personajes como Daniel, Lexi o el padre del protagonista, que les sume en un continuo repetir de acciones que siempre acaban y comienzan en el mismo punto.

Opinión personal y valoración

Esta novela es el tipo de historias que te dejan tras leerlas el sentimiento de que son historias reales, que han ocurrido o están ocurriendo en realidad. Ya que los pensamientos de Daniel, sus miedos y experiencias, sumados a situaciones desgraciadamente tan reales como las adicciones o la violencia machista (que se ve reflejada tanto en la historia de Lexi como en el comportamiento de los chicos que conocieron al protagonista en la piscina) hacen completamente verosímil a la obra, que logra mezclar lo real con lo sobrenatural, sin necesidad de recurrir a lo fantástico. En mi opinión es una novela que por su carácter didáctico en los temas anteriormente mencionados, y por dar un punto de vista juvenil de ellos, sería la adecuada para que los adolescentes de hoy en día la leyeran y tomaran conciencia.
Es una obra interesante de principio a fin, mientras la lees tienes la contante pregunta de: ¿y qué ocurrirá después? que te impulsa a seguir leyendo. La única falta que tiene según mi criterio es el final tan rápido con el que termina la novela, las acciones se desarrollan demasiado rápido y el desenlace se abrevia en unos pocos capítulos que en mi opinión se deberían de haber extendido un poco más. Pero omitiendo eso, la novela en sí es una historia maravillosa que me enganchó desde el primer momento y que en un futuro me gustaría volver a releer.


sábado, 23 de febrero de 2019

Edward Hogan (biografía).

Edward Hogan (biografía).

Edward Hogan nació el 29 de febrero de 1980 en un pequeño pueblo del norte del condado de Derbyshire, Inglaterra, una zona montañosa que lidia con el Parque Natural Peak Distrit, y cuya economía se basa en la ganadería ovina y las minas de carbón. Según el propio autor, este paisaje rural ligeramente espeluznante conformado por densos bosques y antiguas canteras, fue el que despertó desde niño su imaginación para escribir historias.

En su juventud formó parte del equipo de fútbol de Derby, con el cual fue a competir a Alemania y pese a haber estado la mayor parte del partido en el banquillo fue retratado en un diario como el mejor jugador, cosa que no le hizo muy popular entre sus compañeros. Tras sacarse sus estudios fue a la universidad de Derby, y después a la de Norwich, donde hizo un máster en Escritura Creativa. Más tarde consiguió un trabajo como docente para personas con problemas mentales en la universidad de Londres, el cual sigue ejerciendo y le resulta muy inspirador.

Edward Hogan es un escritor muy exitoso, autor de tres novelas para adultos y una juvenil, ganó en 2009 el Premio Elliott Desmond  por su primera novela, Blackmoor, la cual también fue preseleccionada para el Premio Thomas Dylan en 2008. The Hunger Trace fue finalista en 2012 del Premio Encore, y Dayligth Saving (titulo cambiado por «La noche que nunca acaba» en su traducción al castellano) fue finalista en 2013 del Premio Banford Boase Award.

jueves, 4 de octubre de 2018

Presentación


¡Hola a todos! Bienvenidos al hogar de los libros, un rincón mágico y especial al que van a parar todas las historias para ser leídas, contadas o visualizadas... porque aquí nada es lo que parece, y los libros que entran aquí a descansar no siempre son del todo comunes.
Adéntrate en las profundidades de este blog y descubre las nuevas y trepidantes historias que un libro te puede contar, a lo mejor te engancha y acabas leyéndolo, ¡quién sabe!


sábado, 29 de septiembre de 2018

Gustavo Adolfo Bécquer (biografía).

Gustabo Adolfo Bécquer. 


Gustavo Adolfo Bécquer nació en Sevilla el 17 de febrero de 1836, hijo de una Sevillana y del descendiente de una noble familia de comerciantes flamencos (de ahí la procedencia de su primer apellido) y pintor costumbrista, José Domínguez Bécquer. Tuvo siete hermanos, de ellos Valeriano el más querido de todos, y el que le acompañará hasta el día de su muerte. 

Bécquer tuvo una infancia triste: su familia se arruinó y quedó huérfano a los cinco años, teniéndose que ir a vivir con el resto de sus hermanos a casa de una tía materna suya. A lo que gracias a la biblioteca que poseía esta y su marido pudo conocer a los grandes románticos europeos de la época: Byron, Victor Hugo, Esponceda, Hoffmann... 

A los doce años compuso su primer poema, una oda: Oda a la muerte de Don Alberto Lista, dedicada a uno de sus maestros andaluces. Más tarde, en la adolescencia, siguiendo con la tradición familiar Bécquer recibió clases de pintura, pero pronto descubrió que su verdadera vocación era la literaria. La pintura influyó mucho en su obra literaria, ya que su habilidad para el dibujo contribuyó en las precisas y detalladas descripciones que hace en sus obras. 
En 1853 publicó sus primeros poemas de estilo clasicista, y un año después se trasladó a Madrid para alcanzar la gloria literaria. Su amor por la música lo llevó a frecuentar tertulias literarias y musicales, donde conoció a las hermanas Espín, hijas del director de orquesta del Teatro Real y con las que se cree que mantuvo un romance con una de ellas, Julia. 

Ganarse la vida como poeta resultó difícil, por lo que tras un tiempo de dificultades económicas logró colaborar con diversos periódicos que le permitieron vivir modestamente y que también le permitieron difundir parte de su obra literaria. 

A los veinticinco años se casó con Casta Esteban, hija del médico que le estaba tratando de tuberculosis, y con la que tuvo tres hijos. Pero este nunca fue un matrimonio feliz ya que Bécquer seguía enamorado de Julia Espín, y a los pocos años de casarse rompieron su unión.  

En 1863 Bécquer sufrió una grave recaída de tuberculosis, y para su recuperación se fue a vivir con su hermano al monasterio de Veruela (Zaragoza), situado en las faldas del Moncayo y cuyo aire puro era conocido como tratamiento para la tuberculosis. Gustavo escribió allí las cartas agrupadas después en Desde mi celda, y también varias de sus leyendas están ambientadas en el Moncayo. A pesar de la breve estancia (no llegó a un año), esta etapa constituye una parte fundamental de la producción artística de los hermanos Bécquer (Valeriano era pintor). 

Tras su recuperación los hermanos marcharon a Sevilla durante una temporada para luego volver a Madrid. En 1868 Gustavo perdió el manuscrito de sus Rimas en medio de los disturbios revolucionarios (la Gloriosa) y tuvo que recomponer toda la obra de memoria.  En este tiempo también perdió su trabajo como censor de novelas y se trasladó a la casa de su hermano en Toledo con el fin de huir de la revolución liberal. 
Pero tras esta tragedia y gracias a la ayuda de sus amigos, en la década de los años sesenta consigue ser director de publicaciones como La Ilustración de Madrid, y más adelante vuelve a ser censor de novelas. 

En 1870 muere su hermano Valeriano, hecho que le conmocionó profundamente. Pero al poco tiempo de su muerte se logró reconciliar con su esposa, que vuelve a su lado, y tras pasar unos meses de penurias y de dificultades económicas, el 22 de diciembre de 1870, a los 34 años, murió Gustavo Adolfo Bécquer 
No se sabe con certeza cual fue la causa de la muerte de Béquer, su fallecimiento ha sido achacado a una última y grave recaí da tuberculosis, la sífilis o a problemas con el hígado. Pero él siempre había presentido que moriría jóven

Un año después de su muerte y con el fin de ayudar económicamente a su esposa e hijos, son sus amigos quienes recogieron y publicaron toda su obra.