Matar a un ruiseñor.
Matar a un ruiseñor es una novela publicada en 1959 por la escritora estadounidense Harper Lee, que ha sido ganadora de un Premio Pulitzer gracias a ella. La novela pertenece a los géneros de novela gótica sureña y Bildungsroman, y trata temas humanitarios como lo son la desigualdad racial ante la ley y la perdida de la inocencia, reflejando la sociedad estadounidense de los años treinta.
¿Porqué se la clasifica como novela gótica sureña y Bildungsroman?
La novela gótica sureña es un subgénero de la novela gótica principalmente desarrollado en los Estados Unidos de América, en el que aparecen elementos sobrenaturales o extraños para describir cuestiones sociales y la cultura del sur de los Estados Unidos. Un ejemplo de estos elementos en la novela Matar a un ruiseñor son la creencia en fuegos fatuos y en conjuros para evitar su mal por parte de Jem y Scout, y la «demonización» que tenían en un principio de su vecino, el señor Arthur Radley, y como esta mezcla de curiosidad y miedo hacia él se desarrolla durante toda la trama, aportando distintos puntos de vista hacia él dependiendo de la edad de los protagonistas y las opiniones de sus vecinos, además de utilizar el ejemplo de su autoconfinamiento en su propia casa para representar una sociedad injusta de la que no se puede escapar.
Matar a un ruiseñor también pertenece al género Bildungsroman o novela de educación si lo traducimos del alemán, ya que la temática de estas novelas es la evolución y el desarrollo físico, moral, psicológico y social de un personaje desde su infancia hasta su madurez, como podemos apreciar con Jem, con Dill y con Scout.
Leer Matar a un ruiseñor para mí ha sido una gran experiencia, la considero una de las novelas que más me han emocionado y que más me han echo replantear el concepto moral que tengo sobre mi misma, sugestionándome cómo habría afrontado ciertas situaciones y cómo habría reaccionado ante ellas. De todos los personajes de esta novela se puede sacar una enseñanza moral, pero sin dudad uno de mis personajes favoritos y de los que más he aprendido es Atticus Finch, pues es el personaje más humilde, educado, leal y fiel a su código moral de la novela, no teme a la crítica de la sociedad por hacer lo que él considera correcto, y es un gran ejemplo de valentía y sabiduría ante la adversidad.
Si tuviera que poner alguna crítica a la novela diría que a mi parecer los pensamientos y acciones de Scout son demasiados maduros para su edad, ya que comprende el peso de lo que significa que su padre defienda ese caso y las consecuencias que puede tener para su familia.
¿Porqué se la clasifica como novela gótica sureña y Bildungsroman?
La novela gótica sureña es un subgénero de la novela gótica principalmente desarrollado en los Estados Unidos de América, en el que aparecen elementos sobrenaturales o extraños para describir cuestiones sociales y la cultura del sur de los Estados Unidos. Un ejemplo de estos elementos en la novela Matar a un ruiseñor son la creencia en fuegos fatuos y en conjuros para evitar su mal por parte de Jem y Scout, y la «demonización» que tenían en un principio de su vecino, el señor Arthur Radley, y como esta mezcla de curiosidad y miedo hacia él se desarrolla durante toda la trama, aportando distintos puntos de vista hacia él dependiendo de la edad de los protagonistas y las opiniones de sus vecinos, además de utilizar el ejemplo de su autoconfinamiento en su propia casa para representar una sociedad injusta de la que no se puede escapar.
Matar a un ruiseñor también pertenece al género Bildungsroman o novela de educación si lo traducimos del alemán, ya que la temática de estas novelas es la evolución y el desarrollo físico, moral, psicológico y social de un personaje desde su infancia hasta su madurez, como podemos apreciar con Jem, con Dill y con Scout.
Resumen.
Matar a un ruiseñor de Harper Lee cuenta la infancia de dos hermanos que se enfrentan a la sociedad injusta y racial de los años treinta del sur de Estados Unidos, narrando como aprenden a convivir con ella y a afrontar la cruda realidad de su época.
La primera parte del libro, que está narrada en un principio por la protagonista años más tarde del final de la historia, comienza a introducirnos en el relato hablando sobre los comienzos de su familia en el condado de Maycomb, las costumbres de su gente y su historia familiar llegando hasta sus primeros recuerdos. A partir de entonces la historia ya tiene un desarrollo lineal hasta su final, cuando la protagonista tiene nueve años, por lo que el lector pude sentir como la acompaña a lo largo de toda esta etapa, y conoce como va evolucionando moral y psíquicamente.
A medida que la historia va avanzando conoces más detalles de su día a día, de cómo Scout, la protagonista, y su hermano Jem conocen a Dill, el que va a ser su mejor amigo cada vez que valla de visita a Maycomb, los juegos y representaciones teatrales que hacen sobre los libros que leen y la vida de su vecindario (en especial la de sus vecinos los Radley), los prejuicios que tienen sus vecinos sobre la población negra y la forma «poco femenina» de comportarse de la protagonista, los consejos que les da su padre y los valores que les inculca sin necesidad de castigar ni amenazar, solo haciendo que se pongan en la piel del otro y comprendan la situación.
La trama principal de la historia comienza cuando el padre de Scoutt, Atticus, decide defender a un negro que ha sido acusado de violar y dar una paliza a una mujer blanca, y de como él y sus hijos deben de pasar por todo tipo de desprecios, insultos y amenazas por ello. Pero a pesar de que en el juicio se demostrase que el acusado era inocente y que la acusación no se podía mantener en pie, Tom Robinson, el acusado, fue injustamente condenado a prisión por un jurado popular hasta que se recurriera la sentencia, pero este al perder toda esperanza de ganar el juicio decidió intentar escapar de la prisión, resultando abatido a tiros por los guardias. Tras la vergüenza que pasó el padre de la chica supuestamente violada (Bob Ewel) en el juicio al poner en duda su palabra juró vengarse de Atticus, venganza que llevó a cabo la noche de Halloween, donde trató de matar a puñaladas a Jem y a Scout cuando volvían solos del festival que se había organizado en su instituto. Su venganza se habría visto cumplida si no hubiera sido gracias a el señor Arthur Raddley, que les salvó matando a Bob Ewel con su propio cuchillo y llevando a casa al herido Jem en brazos y a su hermana.
Lee usó esta historia para demostrar la desigualdad racial que existía en la década de los años treinta en Estados Unidos, y de cómo no siempre en la vida real la inocencia y la justicia triunfan, describiendo a la perfección la hipocresía de una sociedad que dice ser justa cuando se rige por prejuicios y normas de conducta que la mayoría no cumple.
Opinión personal.
Si tuviera que poner alguna crítica a la novela diría que a mi parecer los pensamientos y acciones de Scout son demasiados maduros para su edad, ya que comprende el peso de lo que significa que su padre defienda ese caso y las consecuencias que puede tener para su familia.
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