jueves, 4 de octubre de 2018

Presentación


¡Hola a todos! Bienvenidos al hogar de los libros, un rincón mágico y especial al que van a parar todas las historias para ser leídas, contadas o visualizadas... porque aquí nada es lo que parece, y los libros que entran aquí a descansar no siempre son del todo comunes.
Adéntrate en las profundidades de este blog y descubre las nuevas y trepidantes historias que un libro te puede contar, a lo mejor te engancha y acabas leyéndolo, ¡quién sabe!


sábado, 29 de septiembre de 2018

Gustavo Adolfo Bécquer (biografía).

Gustabo Adolfo Bécquer. 


Gustavo Adolfo Bécquer nació en Sevilla el 17 de febrero de 1836, hijo de una Sevillana y del descendiente de una noble familia de comerciantes flamencos (de ahí la procedencia de su primer apellido) y pintor costumbrista, José Domínguez Bécquer. Tuvo siete hermanos, de ellos Valeriano el más querido de todos, y el que le acompañará hasta el día de su muerte. 

Bécquer tuvo una infancia triste: su familia se arruinó y quedó huérfano a los cinco años, teniéndose que ir a vivir con el resto de sus hermanos a casa de una tía materna suya. A lo que gracias a la biblioteca que poseía esta y su marido pudo conocer a los grandes románticos europeos de la época: Byron, Victor Hugo, Esponceda, Hoffmann... 

A los doce años compuso su primer poema, una oda: Oda a la muerte de Don Alberto Lista, dedicada a uno de sus maestros andaluces. Más tarde, en la adolescencia, siguiendo con la tradición familiar Bécquer recibió clases de pintura, pero pronto descubrió que su verdadera vocación era la literaria. La pintura influyó mucho en su obra literaria, ya que su habilidad para el dibujo contribuyó en las precisas y detalladas descripciones que hace en sus obras. 
En 1853 publicó sus primeros poemas de estilo clasicista, y un año después se trasladó a Madrid para alcanzar la gloria literaria. Su amor por la música lo llevó a frecuentar tertulias literarias y musicales, donde conoció a las hermanas Espín, hijas del director de orquesta del Teatro Real y con las que se cree que mantuvo un romance con una de ellas, Julia. 

Ganarse la vida como poeta resultó difícil, por lo que tras un tiempo de dificultades económicas logró colaborar con diversos periódicos que le permitieron vivir modestamente y que también le permitieron difundir parte de su obra literaria. 

A los veinticinco años se casó con Casta Esteban, hija del médico que le estaba tratando de tuberculosis, y con la que tuvo tres hijos. Pero este nunca fue un matrimonio feliz ya que Bécquer seguía enamorado de Julia Espín, y a los pocos años de casarse rompieron su unión.  

En 1863 Bécquer sufrió una grave recaída de tuberculosis, y para su recuperación se fue a vivir con su hermano al monasterio de Veruela (Zaragoza), situado en las faldas del Moncayo y cuyo aire puro era conocido como tratamiento para la tuberculosis. Gustavo escribió allí las cartas agrupadas después en Desde mi celda, y también varias de sus leyendas están ambientadas en el Moncayo. A pesar de la breve estancia (no llegó a un año), esta etapa constituye una parte fundamental de la producción artística de los hermanos Bécquer (Valeriano era pintor). 

Tras su recuperación los hermanos marcharon a Sevilla durante una temporada para luego volver a Madrid. En 1868 Gustavo perdió el manuscrito de sus Rimas en medio de los disturbios revolucionarios (la Gloriosa) y tuvo que recomponer toda la obra de memoria.  En este tiempo también perdió su trabajo como censor de novelas y se trasladó a la casa de su hermano en Toledo con el fin de huir de la revolución liberal. 
Pero tras esta tragedia y gracias a la ayuda de sus amigos, en la década de los años sesenta consigue ser director de publicaciones como La Ilustración de Madrid, y más adelante vuelve a ser censor de novelas. 

En 1870 muere su hermano Valeriano, hecho que le conmocionó profundamente. Pero al poco tiempo de su muerte se logró reconciliar con su esposa, que vuelve a su lado, y tras pasar unos meses de penurias y de dificultades económicas, el 22 de diciembre de 1870, a los 34 años, murió Gustavo Adolfo Bécquer 
No se sabe con certeza cual fue la causa de la muerte de Béquer, su fallecimiento ha sido achacado a una última y grave recaí da tuberculosis, la sífilis o a problemas con el hígado. Pero él siempre había presentido que moriría jóven

Un año después de su muerte y con el fin de ayudar económicamente a su esposa e hijos, son sus amigos quienes recogieron y publicaron toda su obra.

martes, 28 de agosto de 2018

Rimas y Leyendas de Gustabo Adolfo Béquer ( análisis).

Rimas.

Contexto y extensión: 

Las rimas son un conjunto de 96 poemas breves de las cuales solo publicó en vida quince de ellas. Fueron sus amigos quienes las recopilaron y ordenaron en 1871.


Corriente artística: 

La Rimas se sitúan en el Posromanticismo, ya que Bécquer escribió en la segunda mitad del siglo XIX, cuando el Romanticismo ya había dado paso a otras corrientes como el Realismo y el Naturalismo. El tema de sus obras es un tema intimista como el que predomina en el Posromanticismo, una frustración existencial debido a un amor imposible (rima LXXIV, donde Bécquer expresa su amor imposible hacia un religiosa de convento), a la soledad (rima LXX, donde narra sus numerosos solitarios paseos nocturnos donde cuenta que debido a su continua presencia los búhos y los reptiles se acostumbraron a él y fueron su única compañía), angustia vital (rima LXIII, donde expresa el tormento de sus pensamientos mediante un símil con un enjambre de abejas irritadas)...Que se aleja del efectismo, sonoridad, colorido y retórica del Romanticismo de la primera mitad del siglo XIX.


Temas (poemas ordenados según la edición póstuma publicada en 1871 por los amigos de Bécquer):

Los amigos de Bécquer ordenaron las rimas según sus temas, resultando cuatro «bloques»:

  •  Poesía: desde la I hasta la XI, Bécquer habla sobre la poesía y la creación literaria. En estas rimas expresa la poesía como un ser u objeto abstracto que habita en el corazón de todos los hombres y en los elementos de la naturaleza, siendo eterna mientras existan los sentimientos, el amor y la naturaleza, que son los impulsores del nacimiento de la poesía en el alma del poeta.
  • Amor: de la XII a la XXIX trata el tema del amor  y sus efectos en el «yo poético». La mayoría de estas rimas hablan de la que fue su esposa, Casta Esteban, describiéndola como la dama de ojos azules que tanto le cautiva ( rimas XIII, XXI, XXVII). Pero también en la rima XII  describe a otra dama de infinita belleza y de ojos verdes, que se trata de Julia Espín, su primer amante, que le dejó por no tener un trabajo estable y por expirar a mejores "partidos".
          En este segundo bloque de rimas Bécquer  muestra su atracción hacia los ojos de las damas, a              los que dota de gran expresividad y embrujo, denominándoles ventanas del alma (rimas XII,                XIII, XIV, XVII XX, XXI, XXVII). También expresa cuales son los tres momentos ideales de              la mujer según él, que son cuando está pensativa, cuando hace el amor y cuando duerme,                      dando preferencia a este último (rimas XXV y XXVII).
  • Desengaño: de la XXX a la LI se habla de las consecuencia de ese amor infeliz por el contraste de lo que se esperaba de él y la realidad. En sus rimas se arrepiente de que su amada y él hayan sido tan orgullosos de no hablar y de no mostrar sus sentimientos el uno al otro, como describe en la rimas XXX, XXXIII, XXXVI, XLI y XLIV, y cuenta como se entró y cuales fueron sus sentimientos ante la traición de su esposa en las rimas XLII, XLIII y XLVI.
  • Dolor, muerte, soledad: de la LII a la LXXVI, Bécquer expresa su desgracia, desea la muerte (que a veces es el olvido) o teme su llegada. En este bloque de rimas expresa la soledad que siente tras el amor y la poca importancia que tiene la vida tras él (rimas LIII, LIV, LV, LVI, LVIII, LVIX, LXIV, LXXII) también plasma en ellas su desgracia (LVII, LX, LXII, LXII, LXIII, LXV, LXVI, LXVII, LXVIII, LXX, LXXI, LXXIV) sus quejas acerca de la brevedad de la vida ( rimas LXIX, LXXIII) y las ganas que tiene aveces de poder «descanse en sueño eterno» (rima LXXVI).

Estilo de sus poemas:

Son poemas breves de ritmo melódico, que se alcanza fundamentalmente por las anáforas y los paralelismos que utiliza, y rima suave. Bécquer busca la naturalidad en sus versos; de ahí  que emplee rima asonante en los versos pares. 
En sus rimas abundan los versos tradicionales: el endecasílabo y el heptasílabo.

Ejemplo:

               LXVII

¡Qué hermoso es ver el día                           6+1            -
coronado de fuego levantarse,                      11              A
y a su beso de lumbre                                    7               -
brillar las olas y encenderse el aire!              11             A
                                                                                     
¡Qué hermoso es tras la lluvia                       7               -
el triste otoño en la azulada tarde,                 11             A
de las húmedas flores                                     7              -
el perfume aspirar hasta saciarse!                  11             A

¡Qué hermoso es cuando en copos                 7               -
la blanca nieve silenciosa cae,                        10+1        A
de las inquietas llamas                                    7              -
ver las rojizas lenguas agitarse!                      11            A

¡Qué hermoso es cuando hay sueño                7              -
dormir bien...y roncar como un sochantre...    11            A
Y comer...y engordar...y qué desgracia            11            -
que esto solo no baste!                                     7              a

La rima LXVII es una silva de rima asonante en los versos pares que utiliza la figura retórica del paralelismo al comienzo de cada estrofa.

Bécquer  consigue emocionar al lector haciendo uso de muy pocos recursos retóricos, ya que buscó una  expresión desnuda, breve, íntima y sencilla;
  •  No inventa sentimientos artificiales ni imita los de otro, sino que son producto de una experiencia personal.
  • Utiliza palabras sencillas, llenas de connotaciones subjetivas, no con un vocabulario elitista, culto o retórico.
  • El ritmo de sus poemas resulta suave al oído ya que no busca sorprendernos por el efectismo de la rima, sino con una voz cercana.
Recursos retóricos que emplea:
  • Imágenes y símbolos: se puede encortar un gran número de símiles y metáforas  que se utilizan para expresar la realidad subjetiva de la emociones, aquello que Bécquer quiere transmitir.
Ejemplo:

                   LXIII
Como enjambre de abejas irritadas,
de un oscuro rincón de la memoria
salen a perseguirme los recuerdos
de las pasadas horas.

Yo los quiero ahuyentar. ¡Esfuerzo inútil!
Me rodean, me acosan,
y unos tras otros a clavarme vienen
el agudo aguijón que el alma encona.

En la rima LXIII Bécquer utiliza la figura retórica del símil para establecer una relación entre las abejas y sus pensamientos, y expresar así el tormento y dolor que siente con ellos, igual que si estuvieran picando un enjambre de abejas en el alma.
En la segunda estrofa utiliza la figura retórica de la metáfora para ya denominar a sus pensamientos con el término del enjambre.
  • Adjetivación: no es tan abundante ni ornamental como en el Romanticismo, pero sí destaca en sus rimas por su poder para reflejar las sensaciones.
Ejemplo:

                  XIII

Tu pupila es azul, y cuando ríes,
su claridad suave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana
que en el mar se refleja.

Tu pupila es azul, y cuando lloras,
las transparentes lagrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una violeta.

Tu pupila es azul, y si en su fondo
como un punto de luz radia una idea,
me parece en el cielo de la tarde
¡una perdida estrella!

En la rima XIII podemos observar como  los adjetivos que Bécquer utiliza para describir los ojos de su amada le ayudan a trasmitir las sensaciones que le evocan al mirarles.
  • Paralelismos: la repetición de esquemas provoca un efecto rítmico muy eficaz.
Ejemplo:
         LIX

Yo sé cual el objeto
de tus suspiros es;
yo conozco la causa de tu dulce
secreta languidez.
¿Te ríes...? Algún día
sabrás, niña, por qué:
tú acaso lo sospechas,
y yo lo sé.

Yo sé lo que tú sueñas,
y lo que en sueños ves;
como en un libro lo que callas
en tu frente leer.
¿Te ríes...? Algún día
sabrás, niña, por qué:
tú acaso lo sospechas,
y yo lo sé.

Yo sé por qué sonríes
y lloras a la vez;
yo penetro en los senos misteriosos
de tu alma de mujer.
¿Te ríes...? Algún día
sabrás, niña, por qué:
mientras tú sientes mucho y nada sabes,
yo, que no siento ya, todo lo sé.

En la rima LIX la figura retórica que predomina en todo el poema es el paralelismo.
  • Hipérbaton: la alteración del orden habitual de los elementos del verso es muy frecuente en sus rimas.
Ejemplo:

                    LIV

Cuando volvemos las fugaces horas
del pasado a evocar,
temblando brilla es sus pestañas negras
una lágrima pronta a resbalar.

Y al fin resbala, y cae como gota
de rocío, al pensar
que, cual hoy por ayer, por hoy mañana,
volveremos los dos a suspirar.

En los dos primeros versos de la rima LIV encontramos un hipérbaton.

Influencias que recibió Bécquer:

  • Influencia de la poesía popular: poesía directa y breve, métrica asonante y ritmo basado en los recursos de repetición (paralelismos, anáforas, estribillos, palabras clave).
  • Influencia del simbolismo: muchas rimas nos hablan de experiencias interiores muy vagas e inexpresables. Para trasladarnos a esas sensaciones inefables, Bécquer utiliza elementos de la naturaleza u objetos etéreos (el viento, el arpa, la luz, las olas, las hojas de los árboles al caer...) con los que nos sugiere aquello que sentimos y no podemos expresar con palabras.

Leyendas.

Contexto:

Bécquer escribió estas narraciones para publicarlas en los periódicos en los que colaboraba, por lo que debían ser breves y claras. Publica sus leyendas entre 1858 y 1864.

Estructura:

Todas las narraciones tiene un desarrollo lineal, en las que mucha veces se las introduce con un marco explicativo en el que el narrador cuenta el origen de la leyenda, se relatan directamente o un personaje introduce otra leyenda dentro de la primera. Tiene en común su división en escenas o capítulos.

Marco espacio-temporal:

Las leyendas están ambientadas en espacios reales de España, preferentemente en lugares románticos (ruinas, castillos, templos, monasterios...) cuyas acciones suelen ocurrir en la noche (para darle un toque de tenebrosidad y misterio) y en tiempos pasados ( como por ejemplo en la edad media).

Temas:

  • El amor: es el motor de la acción y suele ser la causa que desencadena un final trágico, o si se une a la religión, puede regenerar y servir de redención (sí, a lo Don Juan Tenorio).
  • El misterio, lo sobrenatural: la normalidad se rompe a causa de un hecho sobre natural, fantástico, que puede tener origen diabólico, sagrado o supersticioso.
  • El ideal: se busca la belleza las formas anheladas e imaginarias.
Ejemplos canal de youtube: Silvia Blunete

Estilo:
Las Leyendas de Bécquer presentan un marcado carácter poético y ciertos rasgos románticos tales como la abundante adjetivación que permite describir minuciosamente los ambientes tenebrosos e integrantes; la repetición de elementos y estructuras; la presencia de imágenes, metáforas y comparaciones; y la abundancia de léxico sensorial para expresar lo que los protagonistas captan por los sentidos.

viernes, 24 de agosto de 2018

Nelle Harper Lee (biografía).

Nelle Harper Lee.

La escritora estadounidense Nelle Harper Lee nació en Monroeville, Alabama, el 28 de abril de 1926. Un pequeño pueblo con apenas unos miles de habitantes que sirvió de inspiración para su novela Matar a un ruiseñor, que está basada de gran manera en su propia niñez. 

Lee vivía con sus padres y sus hermanas, de ellas Alice la más querida para ella. La autora se inspiró en su padre, Amasan Colleman Lee, para crear el personaje de Atticus Finch, y en ella misma para crear a Scoutt. En su infancia tuvo un único y gran amigo con el que compartió una relación un tanto conflictiva que duró hasta el día de su muerte, el escritor Truman Capote, que vivía unas casas más adelante en la misma calle y que inspiró al personaje de Dill 

Años más tarde ambos se mudaron a Nueva York, donde Truman comenzó su carrera como escritor y Nell trabajó durante un tiempo en el departamento de reservas de una compañía aérea, hasta que en 1958 publicó con la editorial J.B. Lippincott su novela Matar a un Ruiseñor, ganadora del Premio Pulitzer  al año siguiente. La novela supuso un gran éxito para la autora, que apenas publicó nada más a excepción de un puñado de pequeñas contribuciones posteriores en revistas como Vogue o McCall´s, rehuyendo de todo trato con la prensa.  

Cuando terminó de escribir Matar a un ruiseñor, Lee acompaño a Capote a Holcomb, Kansas, para ayudarlo en la investigación de su libro A sangre fríael cual sin sus aportaciones y descubrimientos acerca del caso real en el que está basada no se habría podido realizar, pero de las que no recibió ningún reconocimiento más por parte de su amigo que una dedicatoria en su libro. 

En 1962 Matar a un ruiseñor fue llevada al cine por el director Robert Mulligan, la cual obtuvo diez nominaciones a los premios Óscar y consiguió tres (al mejor actor, al mejor guión basado en material otro medio, y a la mejor dirección de arte)  . También fue elegida en 1999 como la mejor novela del siglo a través de una votación del Library Journal, y el 5 de noviembre del 2007 Nelle recibió la Medalla Presidencial de la Libertad de manos del presidente George W. Bush debido a los valores que transmite su obra. 

En julio del 2015 se publicó Ve y pon un centinela, novela escrita y situada antes de Matar a un ruiseñor y cuyo manuscrito había permanecido oculto durante más de cincuenta años, pero su publicación tuvo gran controversia ya que no sé acabó de esclarecer si fue consentida por la autora o no. 

Unos meses más tarde, el 19 de febrero del 2016, a sus 88 años, Nelle Harper Lee falleció mientras dormía a causa de un derrame cerebral en la residencia de ancianos en la que estaba interna, según informó su sobrino. Harper Lee nunca se casó ni tuvo hijos.